9 ene. 2009

CINCUENTA AÑOS DE REALIZACIONES



¡Hasta la victoria, siempre!


A Ernesto Che Guevara A A los 50 años de la Revolución Cubana
La sangre inocente


alimenta la gula del poder


como una costra


en el costal de la epopeya.



El miedo acalla el trino


entre secretas hojas.


Los rostros son muecas


de expectación y espanto,


a suerte parece esquiva, a veces.



Los unos, ya no tienen retorno.


Él, mira desde la cavidad del recuerdo.


Los pètalos de unas manos,


otro murmullo de selva,


las risas,los cuidados,


otras sierras.



Para su derrotero,


tampoco hay vueltas.


El aire mengua,


las fuerzas se atenúan.


Sus agallas le impelen


la razón más urgente.



Penetra la humedad


y la fiebre es traicionera.


Círculos de mosquitos


arremeten contra la impotencia.


Silencio y fango,calor infecto.



Creció con la muerte


y ya no teme, sabe que es el camino,


juega a que es cierto.



La utopía inflama


los estrechos pulmones,


es taxativo mandato


la dignidad del pueblo.



La pasión, sus ojos,


su sonrisa, la estrella.



Ha abierto una página


en la historia


y su única palabra final


sòlo puede ser:
¡Victoria!




GINA ESCOBAR